De Baigorria a Mendoza: Mateo Pérez jugará en la Liga Argentina con Rivadavia

De Baigorria a Mendoza: Mateo Pérez jugará en la Liga Argentina con Rivadavia

El escolta de Granadero Baigorria acordó su llegada a Rivadavia Básquet. Viene de La Unión de Formosa en la Liga Nacional y se mantuvo activo en la Rosarina.

Mateo Pérez, el talentoso basquetbolista de Granadero Baigorria, acordó su arribo a Rivadavia Básquet de Mendoza para disputar la próxima temporada de la Liga Argentina de Básquetbol (segunda categoría nacional). Desde su entorno señalan que la presentación oficial será este viernes y que el club cuyano —actual campeón de la liga mendocina— apuesta a su potencia en el perímetro para sostener el proyecto que lo tiene como animador del torneo.

El acuerdo se cerró en los últimos días y la confirmación institucional se prevé para el viernes, en Mendoza. Mientras tanto, Pérez continúa entrenando a ritmo competitivo tras varios meses de actividad en la Liga Rosarina con el Club Fisherton, a pocos kilómetros de su Baigorria natal.

Para la audiencia del Cordón, el movimiento tiene doble lectura. Por un lado, un jugador formado en la región da un paso que le asegura minutos en una categoría exigente, ordenada y vidriera para volver a pegar el salto a Liga Nacional. Por otro, Rivadavia le ofrece un ecosistema de competencia con identidad: cancha llena, calendario intenso y objetivos claros de playoffs. El paso desde La Unión de Formosa —donde integró plantel de LNB— a la Liga Argentina responde a una lógica frecuente en jugadores jóvenes: bajar un escalón para asumir rol protagónico, sumar volumen de juego y volver más hechos a la máxima.

Pérez viene de alternar minutos en la elite con La Unión de Formosa y, para no perder rodaje, compitió en la Asociación Rosarina con Fisherton en los últimos meses. Semanas atrás, en una entrevista con el programa Reporter 2, ya había deslizado que analizaba propuestas de la Liga Argentina; ahora ese escenario se materializa con la opción mendocina, que encaja por estilo de juego y necesidad de un exterior con puntos en la mano.

Escolta atlético, con buena salida en transición y lectura para atacar la pintura, Pérez puede dar soluciones como generador secundario y tirador en rachas. En Rivadavia, que suele correr y castigar desde las esquinas, su aporte se vuelve funcional: amenaza de tres para abrir la cancha, energía defensiva en el primer pase y piernas para sostener el ida y vuelta en altitud cuyana. Para un equipo que viene de coronarse en el plano local y aspira a escalar en el orden nacional, sumar una ficha con hambre de minutos es una señal de ambición.

Desde el entorno del jugador confirman el acuerdo y señalan que el anuncio del club llegará a fin de semana. En producción local recuerdan que “Mateo no se frenó: jugó la Rosarina con Fisherton para seguir a ritmo y elegir destino con la cabeza fría”.

Quedan por conocerse la duración del contrato, el dorsal, la fecha de presentación ante la prensa, el plan de pretemporada y si Rivadavia activará ventanas para incorporar otra ficha perimetral. También resta que el club habilite abonos y calendario amistoso, y que se defina el primer rival de la temporada.

La ruta Baigorria–Mendoza trae minutos, protagonismo y presión linda. Si el encaje es el esperado, Pérez puede convertir este paso en trampolín.

Acerca del autor