Ciudades más caras por TGI: Ibarlucea 1°, Roldán 2°. ¿Y Funes?

Un comparativo regional de la Tasa General de Inmuebles (TGI) en zona centro ubicó a Ibarlucea primera, Roldán segunda y Funes tercera. Baigorria queda a mitad de tabla y Beltrán es la más barata. El informe también cruza costo con calidad de servicios.
La foto del ranking de ciudades más caras por TGI (medición residencial en zona centro) deja un podio nítido: Ibarlucea en el 1° lugar con $28.000, Roldán 2° con $25.000 y Funes 3° con $21.000; detrás aparecen Ricardone ($17.000), Granadero Baigorria ($16.000), Capitán Bermúdez ($14.000) y Fray Luis Beltrán ($8.000).
Se tomaron valores de referencia del área céntrica para comparar entre jurisdicciones. Es una foto relativa: no reemplaza el análisis por barrios/zonas fiscales, ni contempla bonificaciones, planes o atrasos; sirve para ordenar la conversación pública sobre presión local y poner sobre la mesa la pregunta inevitable: ¿precio vs. prestación?
El reporte advierte que hay municipios con TGI hasta 75% más cara que Baigorria y, aun así, muestran baja cobertura de pavimento, cloacas casi inexistentes y dificultades de acceso al agua corriente. La clave: lo que se cobra no siempre guarda relación con lo que se devuelve en servicios urbanos.
En TGI, Granadero Baigorria está en la franja media-baja (no lidera el ranking) y, del lado productivo, ostenta el DREI más bajo de la región, con un paquete de medidas “pro comercio” (simplificación, habilitación express, menos tasas burocráticas) que empujan aperturas y actividad. Para pymes y emprendedores, la ecuación TGI media + DREI bajo puede inclinar la balanza.
¿Dónde queda Funes?
En esta medición, Funes completa el podio con $21.000. La lectura fina exige mirar coberturas reales (barrido, alumbrado, recolección, bacheo), plan de inversiones y frecuencia de actualización de la tasa. La comparación aporta un punto de partida para discutir eficiencia tributaria y prioridades de gestión.
Lo que sigue analizar
- Escalas fuera de zona centro (barrios con valuación distinta).
- Beneficios o descuentos vigentes y moratorias.
- Matriz de servicios efectivamente prestados (con indicadores públicos).
- Interacción con otras tasas: DREI, contribuciones por mejoras, etc.
El informe cierra con una advertencia: para sostener buena infraestructura con tasas competitivas, se requieren niveles extraordinarios de eficiencia y planificación.






