Funes suma nuevas zonas comerciales donde antes solo había casas

Según pudo averiguar Estacionline, el Ejecutivo envió al Concejo un proyecto que actualiza el Plan Regulador 288/85, ordena la red vial y habilita nuevos usos comerciales sin modificar índices edilicios.

Funes zonas comerciales uso del suelo es el eje del proyecto que el Departamento Ejecutivo giró al Concejo para su análisis. La iniciativa propone la actualización más importante de las últimas décadas en ordenamiento vial y usos del suelo, con un criterio pragmático: sumar servicios donde hoy ya existen flujos de movimiento y actividad cotidiana, sin cambiar alturas, retiros ni densidades vigentes.

El plan modifica el Plan Regulador 288/85 y define una nueva jerarquización vial con tres niveles: ejes regionales, arterias primarias y calles locales. El objetivo es ordenar el tránsito, bajar la carga sobre Ruta 9 y acompañar el crecimiento urbano de Funes dentro del Gran Rosario. La lectura oficial es que la ciudad necesita corredores claros para distribuir viajes y mejorar la accesibilidad sin perder el carácter residencial de muchos barrios.

En las arterias primarias se consolidan corredores urbanos donde se permitirá la instalación de comercios de hasta 500 m², además de viviendas individuales y oficinas, siempre respetando los índices edilicios ya establecidos. La apuesta es fortalecer servicios de cercanía sobre avenidas y bulevares que hoy funcionan como ejes de movimiento y centralidad barrial, evitando traslados innecesarios hacia otros sectores.

Otro punto clave es la habilitación de pequeños emprendimientos de hasta 40 m² en todo el ejido municipal, con excepciones de rubros específicos. El enfoque apunta a ordenar y distribuir la actividad de escala barrial —talleres, oficios, microcomercios— sin desbordar la convivencia urbana. Para frenar grises normativos, el texto introduce definiciones precisas sobre depósitos complementarios, coexistencia de usos en una misma unidad y tratamiento de usos no consignados.

Como marco general, se actualiza el cuadro de Clasificación Urbanística con usos permitidos por áreas (central, norte, residencial, industrial, loteos restringidos y parque regional), alineado con la nueva jerarquización y con la estructura urbana que Funes consolidó en los últimos años. El proyecto no modifica alturas ni FOT/FOS: la clave es dónde pueden ubicarse los usos y cómo se conectan por la red vial.

Para el Concejo, el debate pasa por equilibrar tres tensiones: más actividad donde la ciudad ya se mueve, menos presión sobre corredores saturados y protección de ámbitos residenciales o rurales. Si el texto avanza, se abrirá una oportunidad de inversión para frentes consolidados y nuevos locales de cercanía, con trazabilidad normativa y previsibilidad para vecinos y desarrolladores.

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