Desde mañana rige el fin del arancel a celulares: cuánto podrían bajar los precios

El 15 de enero se elimina el arancel de importación a celulares. El sector espera bajas graduales y más competencia en los próximos meses.

Desde mañana, 15 de enero, los celulares importados que ingresen a la Argentina dejarán de pagar aranceles de importación. La medida completa un proceso de desgravación iniciado el año pasado y marca un punto de inflexión para uno de los mercados más caros y restrictivos de la región.

La decisión fue formalizada mediante el Decreto 333/2025 y genera expectativa tanto entre consumidores como en el sector comercial, que anticipa un escenario con mayor oferta y precios más competitivos.

La eliminación del arancel rige a nivel nacional desde este miércoles y alcanza a todos los smartphones importados. El nuevo esquema tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2038, lo que el Gobierno presenta como una señal de previsibilidad para importadores y fabricantes.

Hasta ahora, los celulares pagaban un arancel del 16%, que en mayo de 2025 se redujo al 8%. Desde mañana, ese impuesto desaparece por completo. El objetivo oficial es reducir la brecha de precios con otros países, estimular la competencia y desalentar el contrabando, que en los últimos años ganó peso ante los valores locales.

Sin embargo, la quita del arancel no implica una baja automática equivalente en góndola. En el precio final seguirán influyendo el IVA (21%), los costos logísticos, los márgenes comerciales y el tipo de cambio. Por eso, el impacto inmediato sería limitado, aunque el sector ve margen para una reducción real.

Según estimaciones de importadores y cadenas de retail, los precios podrían bajar alrededor de un 10% durante el primer trimestre del año, a medida que se renueven stocks con mercadería ingresada bajo el nuevo esquema.

Hoy, un iPhone 17 Pro Max de 256 GB se vende en la Argentina cerca de los $3.000.000, lo que lo ubica muy por encima de su precio en Estados Unidos, donde cuesta u$s1.199. En modelos Android de alta gama, como el Galaxy S25 Ultra, la diferencia ronda el 30% o más, dependiendo del tipo de cambio utilizado para la comparación.

Con la eliminación del arancel, parte de esa brecha podría empezar a reducirse e incluso, en algunos modelos de gama media y alta, los precios locales podrían acercarse a los de Brasil.


El economista Juan Carlos Hallak, del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA (IIEP-UBA), advirtió que la medida “licúa uno de los dos grandes beneficios” del régimen de promoción de Tierra del Fuego. De todos modos, señaló que las empresas fueguinas conservan ventajas clave, como la exención de IVA y del impuesto interno, que podrían permitirles seguir siendo competitivas si ajustan costos y logística.

El principal interrogante es cuánto de la baja impositiva se trasladará efectivamente al precio final. El comportamiento del dólar, el nivel de competencia entre marcas y el acceso al crédito al consumo serán determinantes. El mercado espera señales más claras a partir de febrero.


Desde mañana cambia la regla de juego para los celulares en la Argentina. La expectativa está puesta en si esta vez la baja de impuestos se reflejará en el bolsillo o si volverá a quedar atrapada en la cadena de costos.

Acerca del autor