Desactivan una fiesta clandestina de 50 personas, entre ellos la hija de un referente municipal
En la noche del domingo, se desarticuló un festejo que estaba fuera de la autorizaciones que la provincia exige. Más de 20 detenidos terminaron en la com…

Desactivan una fiesta clandestina de 50 personas, entre ellos la hija de un referente municipal
En la noche del domingo, se desarticuló un festejo que estaba fuera de la autorizaciones que la provincia exige.
Más de 20 detenidos terminaron en la comisaría 23, entre ellos la hija de un funcionario municipal. Todos realizaron su control en el dispensario Houssay para luego terminar detenidos en la comisaría.
“La clande” fue frente a la “Quinta Natacha”. Se inició una causa penal y quedó todo en manos de la fiscalía.
Las fiestas clandestinas durante la pandemia
Los operativos para desarticular reuniones sociales no autorizadas se volvieron frecuentes durante 2020, en el marco de las restricciones dispuestas para contener la propagación del coronavirus. En esa etapa, la provincia de Santa Fe mantenía limitada la realización de encuentros sociales, por considerarlos uno de los principales focos de contagio comunitario.
Las autoridades sanitarias insistían entonces en que los eventos en espacios cerrados, sin distanciamiento ni uso de tapabocas, favorecían la circulación del virus y dificultaban el posterior rastreo de contactos estrechos. Por ese motivo, la dispersión de este tipo de fiestas formaba parte de los controles habituales de las fuerzas de seguridad en la región.
El marco legal de los controles
En episodios de estas características, los participantes solían quedar imputados por la presunta infracción al artículo 205 del Código Penal, que sanciona la violación de las medidas adoptadas por la autoridad competente para impedir la introducción o propagación de una epidemia. La causa, una vez iniciada, queda en manos de la fiscalía, que determina los pasos a seguir.
El control sanitario previo en un centro de salud, como ocurrió en este caso, era un procedimiento estándar antes del traslado a la dependencia policial, con el objetivo de descartar cuadros compatibles con covid-19 y resguardar tanto a las personas demoradas como al personal interviniente.
Desde el municipio y la provincia se recordaba en aquel momento la importancia de respetar las disposiciones vigentes y de evitar las aglomeraciones, como una forma de cuidado colectivo orientada a no sobrecargar al sistema sanitario y a proteger especialmente a las personas de mayor riesgo frente al covid-19.






