Galupa, el payaso de Oliveros que hizo de la risa un oficio comunitario
El payaso Galupa, nombre artistico de David Delena, une la EMAU de Rosario con La Chiringuita, su circo itinerante por barrios y escuelas rurales.

El payaso Galupa, personaje de David Delena, artista formado en la EMAU de Rosario. Foto: gentileza.
El payaso Galupa, oriundo de Oliveros, transformó la risa en un oficio comunitario. Su historia une la Escuela Municipal de Artes Urbanas de Rosario con una carpa de circo itinerante. Detrás del personaje está David Delena, formado entre disfraces, juegos de sombras y teatro callejero.
De las siestas en Oliveros al escenario
La infancia de David Delena tiene un nombre propio: Gloria Argentina, su abuela. En las largas siestas de Oliveros, ella lo inició en el juego. Le armaba disfraces, organizaba juegos de sombras y daba vida a muñecos. Así, el niño descubrió temprano el placer de hacer reír. Además, esa complicidad familiar marcó el rumbo que vendría después. Con el tiempo, ese juego de la siesta se volvió vocación.
El payaso Galupa y la EMAU, una casa elegida
Delena llegó a Rosario para estudiar el profesorado de Educación Física. Sin embargo, un cartel cambió sus planes. Frente al galpón de la Escuela Municipal de Artes Urbanas leyó una promesa: payaso, malabarista y acróbatas. Entró por curiosidad y se quedó. Hoy figura entre los primeros egresados de la EMAU en Teatro Callejero. Por lo tanto, lleva más de quince años ligado a esa escuela. Sobre ese lugar lo dice sin vueltas: «Es mi casa, mi familia». En consecuencia, allí encontró a sus maestros: Marcelo Palma, Pablo Tendela y Raúl Bruschini.

El origen del nombre y la radio del hospital
El nombre artístico nació lejos de los escenarios. Fue en el Hospital Colonia Psiquiátrica de Oliveros, una tarde de película. El personaje llamado Galupa lucía rastas, y David soñaba con una peluca igual. Desde entonces, ese apodo lo acompaña. Por otro lado, su vínculo con el hospital no quedó en una anécdota. Hace dos décadas conduce con los internos el programa de radio «De lunes a lunes». Sale los lunes a las 12.30, y los protagonistas son ellos. En este sentido, el artista entiende su oficio como un puente: «El payaso siempre habita ese espacio entre la nostalgia y la risa», define.
La Chiringuita, el circo del payaso Galupa que viaja a los barrios
La historia del payaso Galupa tiene hoy una carpa propia. Se llama La Chiringuita y la gestiona junto a Gisela, su compañera y trabajadora social. Es un circo móvil que se arma y desarma en pocas horas. Además, tiene capacidad para 300 personas. Con ella llevan funciones comunitarias a barrios de Rosario y a escuelas rurales de la provincia. El proyecto avanza con apoyo de la Municipalidad de Rosario y el Ministerio de Educación de Santa Fe. En agosto de 2025 llegaron al Paraje El Toba, de la comunidad Mocoví Kami Yaba, en el departamento Vera. Para lograrlo, recorrieron más de 400 kilómetros.

Para Galupa, cada función arranca con una observación. La clave de una buena carcajada, asegura, está en «observar al otro para ver dónde tiene más cosquillas». Por eso repite una frase que ordena su vida: «Vengo porque quiero ser payaso». La EMAU, en tanto, funciona en Estévez Boero Guillermo 670, en Rosario. Quienes busquen más historias de la escena local pueden recorrer la sección de Cultura de Estacionline. Además, la oferta de formación en artes urbanas se puede consultar en el sitio de la Municipalidad de Rosario.






