Qué necesita Funes para tener un predio propio de residuos: el debate que abrió la clausura de la cava

El cierre del predio donde durante años se descargaron restos verdes y escombros dejó al descubierto un problema de fondo. Especialistas explican que habilitar un predio residuos Funes requiere licencia ambiental, estudios de impacto, impermeabilización y monitoreo permanente. Por ahora, no está definido a dónde irán los residuos generados en la ciudad.

Imagen ilustrativa de una cava de descarga de residuos generada con inteligencia artificial.

La cava de Funes, recientemente clausurada, recibía a diario más de 100 volquetes y 60 camiones municipales antes de su cierre. Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.

El cierre del predio donde durante años se descargaron restos verdes y escombros dejó al descubierto un problema de fondo. Especialistas explican que habilitar un predio residuos Funes requiere licencia ambiental, estudios de impacto, impermeabilización y monitoreo permanente. Por ahora, no está definido a dónde irán los residuos generados en la ciudad.

La clausura de la cava donde durante años se descargaron restos verdes, escombros y residuos de distinto origen dejó al descubierto un problema que va mucho más allá de la emergencia operativa que atraviesa actualmente Funes.

Con más de 100 volquetes pertenecientes a unas 14 empresas privadas y cerca de 60 camiones municipales dedicados diariamente a la recolección de restos verdes, la ciudad enfrenta el desafío de encontrar una solución inmediata para la disposición de estos materiales. Pero especialistas en materia ambiental advierten que habilitar un nuevo predio no es un trámite sencillo y requiere cumplir exigentes requisitos técnicos y legales.

La diferencia entre una cava y un centro de tratamiento de residuos

Según explicó una fuente consultada por Estacionline, existe una confusión habitual entre lo que se conoce como una cava y un centro de tratamiento o disposición de residuos.

“Las cavas no se habilitan para recibir residuos. Lo que se autoriza es la extracción de suelo, previa presentación de un estudio de impacto ambiental. Son permisos pensados para obras, reservorios o movimientos de tierra, no para funcionar como basurales”, explicó.

En ese sentido, remarcó que si una ciudad pretende contar con un espacio destinado a la recepción de residuos debe cumplir condiciones mucho más estrictas.

Los requisitos para habilitar un predio residuos Funes

Entre los requisitos aparecen la obtención de una licencia ambiental provincial, la aprobación de estudios de impacto ambiental, la habilitación municipal correspondiente y la compatibilidad del uso del suelo.

El predio también debe contar con sistemas de impermeabilización para evitar que los residuos entren en contacto con las napas, monitoreo permanente de aguas subterráneas y suelos, tratamiento de líquidos lixiviados y controles ambientales periódicos.

“La actividad de tratamiento de residuos es una de las más reguladas dentro de la provincia. Sin esos permisos no se puede operar”, señaló la fuente.

Qué destinos posibles existen en la región

La situación adquiere relevancia porque la Municipalidad está obligada a trasladar los residuos a sitios de disposición final autorizados.

En la región existen centros habilitados en Pérez, Villa Gobernador Gálvez y Ricardone, todos con permisos ambientales vigentes y, en principio, son las opciones más cercanas a las que podría derivarse la disposición final. Hasta ahora, en Funes no está definido cuál será el destino de los residuos generados en la ciudad tras la clausura de la cava. La distancia y los costos operativos que implicaría trasladar diariamente cientos de cargas generan preocupación tanto en el sector privado como en el municipio.

¿Relleno sanitario o planta de transferencia?

Para los especialistas, la alternativa más viable a un predio residuos Funes tradicional no necesariamente pasa por desarrollar un relleno sanitario propio, sino por avanzar en una planta de transferencia, clasificación y tratamiento de residuos verdes y áridos que permita reducir volúmenes y derivar la disposición final a operadores autorizados.

El caso de la cava clausurada y el predio residuos Funes

Las observaciones también alcanzan al predio recientemente clausurado, donde se investigan posibles irregularidades ambientales.

Según la fuente consultada, una cava no puede transformarse automáticamente en un sitio de disposición de residuos sin atravesar los procedimientos de evaluación y habilitación exigidos por la legislación provincial y nacional.

“Si se reciben residuos urbanos, industriales o peligrosos, se requieren permisos específicos, controles y sistemas de protección ambiental. No puede funcionar como un basural a cielo abierto”, sostuvo.

Mientras tanto, la ciudad continúa buscando alternativas para resolver una situación que se volvió crítica tras la clausura del predio. El episodio dejó en evidencia una pregunta que ahora comienza a debatirse con fuerza: si Funes quiere contar con una solución propia para sus residuos, deberá afrontar un proceso mucho más complejo que simplemente encontrar un terreno donde descargarlos.