De la mesada del IBR a Harvard: un rosarino fue elegido entre los diez mejores jóvenes científicos de la región
Bernabé Battista se doctoró en la UNR y trabajó en el IBR. Ahora integra el programa Pew Latin American Fellows y hace su posdoctorado en Harvard, estudiando los mecanismos que explican buena parte de los problemas de infertilidad.

Bernabé Battista se doctoró en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario en mayo de 2025 y desarrolló su tesis en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR). Acaba de ser seleccionado como uno de los diez científicos de América Latina que integran el programa Pew Latin American Fellows 2026.
La distinción, que otorga The Pew Charitable Trusts, financia una etapa de formación posdoctoral en instituciones de excelencia de Estados Unidos. En su caso, el destino es el Departamento de Genética de la Harvard Medical School.
Pasar de la mesada del IBR en Rosario a un laboratorio en Harvard es un cambio de escala, pero la base científica es la misma.
Bernabé Battista
Qué investiga: por qué falla la formación de óvulos y espermatozoides
En Harvard integra el equipo que dirige la doctora Monica Colaiácovo y estudia los mecanismos de reparación del ADN durante la meiosis, la división celular que forma los óvulos y los espermatozoides.
Su trabajo apunta a entender cómo se regula el entrecruzamiento genético, la fase en la que los cromosomas intercambian material. Cuando ese proceso falla, aparecen problemas de fertilidad y afecciones de origen genético.
“Si logramos comprender mejor cómo se regula el entrecruzamiento genético durante la formación de los óvulos y los espermatozoides, estaremos dando un gran paso hacia el tratamiento de problemas de infertilidad que afectan a muchas familias”, explica.
“Sin la universidad pública, jamás hubiésemos podido estudiar”
Battista aprovechó el reconocimiento para poner el foco en su propia formación. “La preparación que recibimos los científicos en Argentina es excelente, y eso es algo que se nota mucho cuando salís del país”, señaló.
Y agregó una reflexión personal: “Junto con mi hermana somos la primera generación universitaria de nuestra familia. Sin la universidad pública, jamás hubiésemos podido estudiar”.
Fuente: IBR (CONICET-UNR), por Jimena Zoni, Comunicación y Cultura Científica.






