Nueva edición del relevamiento de Estacionline: apareció en Roldán un árbol todavía más grande que el gigante de Funes
Estacionline halló en Roldán un eucalipto que sería el árbol más grande de la región: una circunferencia cercana a los 8,30 metros.

Dos chicos posan junto al tronco del eucalipto de Roldán: la escala del ejemplar lo confirma como el árbol más grande relevado en la región.
Estacionline encontró en Roldán un eucalipto que podría ser el árbol más grande de la región. La Municipalidad lo presentó oficialmente como «el eucalipto más grande y longevo de la región». Además, un nuevo relevamiento estimó una circunferencia cercana a los 8,30 metros.
La búsqueda de los árboles más monumentales de Santa Fe continúa dando sorpresas. Luego del relevamiento realizado semanas atrás sobre el gigantesco eucalipto ubicado en José Ingenieros y Las Bordonas, en Funes, Estacionline encontró ahora un ejemplar todavía más grande en Roldán. Y las dimensiones vuelven a ser impactantes.
El árbol, un enorme eucalipto histórico ubicado en Roldán, tendría aproximadamente 830 centímetros de circunferencia, superando ampliamente al ejemplar funense, que había alcanzado los 730 centímetros. En consecuencia, la medición arroja un diámetro aproximado de 2,64 metros, una escala completamente extraordinaria para un árbol urbano. Se trata, además, del árbol más grande relevado hasta ahora por Estacionline en su recorrido por la región.

El gigante que ya había sido reconocido oficialmente
A diferencia del ejemplar de Funes, las instituciones ya habían identificado este árbol. En 2023, la Municipalidad de Roldán publicó un informe donde lo presentó oficialmente como «el eucalipto más grande y longevo de la región», destacando que tendría alrededor de 150 años de vida. Según el municipio, durante obras urbanas preservaron especialmente el ejemplar por su enorme valor ambiental, histórico y paisajístico. Las imágenes actuales permiten comprender la magnitud real del árbol. En este sentido, la base del tronco parece una estructura natural gigantesca y la escala del ejemplar empequeñece por completo a los chicos ubicados junto a él.

Un sobreviviente de otra época
En Argentina comenzaron a plantar eucaliptos de forma masiva entre fines del siglo XIX y principios del XX para forestación, sombra y arbolado de quintas y grandes propiedades rurales. Por eso, árboles de semejante dimensión suelen remitir a antiguas estancias, viejas quintas o sectores históricos que conservaron parte del paisaje original. La corteza gruesa, las deformaciones naturales, el enorme ensanchamiento de la base y el desarrollo del tronco son señales típicas de ejemplares extremadamente antiguos. Además, los árboles no solo crecen en altura: también generan nuevas capas de madera año tras año. Por lo tanto, el diámetro del tronco suele ser uno de los principales indicadores aproximados de antigüedad. El eucalipto es, además, hogar de muchas cotorras, que anidan y viven entre sus ramas.

¿Estamos frente al árbol más grande de Santa Fe?
La pregunta vuelve a quedar abierta. Para confirmarlo serían necesarios relevamientos técnicos y comparaciones oficiales con otros ejemplares históricos de la provincia. Sin embargo, el árbol de Roldán ya aparece dentro de una categoría excepcional. Por su tamaño, su presencia urbana y su posible antigüedad, se transformó en uno de los ejemplares más impactantes registrados hasta ahora. Se trata del relevamiento especial que lleva adelante Estacionline sobre los gigantes naturales de Santa Fe.

La búsqueda del árbol más grande continúa
Con cada nuevo hallazgo, el mapa de árboles monumentales del sur santafesino revela ejemplares extraordinarios que durante décadas convivieron con el crecimiento urbano. El relevamiento de Estacionline continuará en distintas localidades para documentar árboles históricos y gigantes naturales que todavía sobreviven entre calles, barrios, pueblos y antiguas estancias. Esta nueva edición se suma al primer relevamiento sobre el eucalipto de Funes, que abrió la búsqueda de los gigantes naturales de la provincia. Porque quizás, escondidos en algún rincón de Santa Fe, todavía queden gigantes aún más impresionantes esperando que alguien los descubra.






