La ciudad de los colgados: tres fraudes eléctricos que sorprendieron a la EPE en Funes

Funes no deja de dar sorpresas. Esta vez no fue por un nuevo emprendimiento ni por el boom inmobiliario, sino por algo mucho menos glamoroso: una serie de robos de energía que dejaron perplejos a los inspectores de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
La auditoría, que comenzó como un control de rutina, terminó destapando maniobras insólitas en algunos de los puntos más transitados y exclusivos de la ciudad. Un bar, una carnicería y hasta un parque acuático quedaron bajo la lupa por el uso irregular de la red eléctrica.
El caso que más ruido generó fue el del parque acuático ubicado en el límite entre Funes y Pérez, un predio donde se realizan eventos y deportes extremos. A simple vista, todo funcionaba con normalidad: luces, bombas, música, food trucks. Pero en los registros de la EPE, el lugar no consumía ni un kilovatio.
Cuando los técnicos revisaron la instalación, descubrieron lo impensado: una conexión directa al tendido eléctrico. En otras palabras, el complejo se alimentaba de la red sin pasar por el medidor. Cero consumo, cero facturas, millones en deuda.
No fue el único. En la esquina de Ruta 9 y Minetti, un local comercial había armado una conexión trifásica paralela. El cálculo técnico reveló que la maniobra desviaba más de 30 mil kWh, lo que equivale a casi ocho millones de pesos en energía no registrada. Tras la intimación, los dueños regularizaron la situación y pagaron la multa.
Y sobre Ruta 9 y Tucumán, un local gastronómico completó el trío. Los inspectores notaron algo extraño en el medidor: los números no coincidían con la potencia real del lugar. El peritaje confirmó la sospecha: el equipo estaba manipulado para marcar dos tercios menos del consumo real.
Los tres casos forman parte de un operativo que la EPE viene intensificando en toda la región. Solo en lo que va del año, la empresa provincial asegura haber recuperado más de 2.900 millones de pesos por energía no registrada.
Entre sanciones y boletas atrasadas, la postal de Funes se completó con un dato difícil de maquillar: la ciudad de los colgados también tiene sus luces encendidas.






