Santa Fe e INVAP aceleran celdas y electrolizadores de óxido sólido

Enerfe e INVAP Santa Fe

Enerfe e INVAP Santa Fe

Enerfe e INVAP Santa Fe firmaron una alianza para acelerar celdas de combustible y electrolizadores de óxido sólido junto a CNEA, Conicet y la UNL. Primer paso: un prototipo SOFC que podrá usar bioetanol o gas natural para generar electricidad y calor.

Enerfe e INVAP óxido sólido: la empresa provincial de energía selló con INVAP una cooperación técnica para acelerar desarrollos de celdas de combustible (SOFC) y electrolizadores de óxido sólido. El esquema integra al sistema científico (CNEA, Conicet y la Universidad Nacional del Litoral, a través del Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica) con base operativa en el predio Conicet Santa Fe. La meta: pasar de prototipos a soluciones con aplicación industrial y potencial de exportación.

El acuerdo, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe, se activó esta semana. En una primera etapa, el consorcio trabajará sobre un prototipo de celda de combustible de óxido sólido (SOFC, por su sigla en inglés) capaz de operar con bioetanol, gas natural u otros combustibles disponibles, generando electricidad y calor útil para procesos.

La alianza ubica a la provincia en la transición energética con una apuesta de alto contenido local: investigación aplicada, escalamiento y transferencia a pymes. En la región Rosario–Santa Fe capital abre una ventana para:

  • Proveeduría metalmecánica y de materiales avanzados.
  • Encadenamientos con biocombustibles (bioetanol santafesino).
  • Descarbonización de consumos térmicos y eléctricos en industrias.

INVAP aporta ingeniería de proyectos complejos y gestión de calidad; el sistema científico suma know-how en materiales y catálisis. Enerfe, por su parte, viene empujando líneas de renovables y gas/biogás en territorio provincial.

Enerfe viene impulsando líneas de energías renovables y gas/biogás en territorio santafesino. Las SOFC y los electrolizadores de óxido sólido (la “contracara” para producir hidrógeno) son tecnologías con alta eficiencia y operación a temperaturas elevadas, adecuadas para calor industrial y para integrarse a redes con combustibles de base local.




El trabajo conjunto incluye planificación, ensayos de rendimiento y evaluación técnico–económica. El prototipo SOFC se validará en condiciones reales, apuntando a indicadores clave: horas de operación, eficiencia eléctrica y térmica, tasa de degradación y mantenibilidad. En paralelo, se diseñará una hoja de ruta para un electrolizador de óxido sólido (la “contracara” que permite producir hidrógeno con alta eficiencia térmica), pensando en integración sectorial.


“Santa Fe es líder en desarrollo tecnológico. Apostamos a la ciencia y la investigación como motor del crecimiento”, dijo el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini.
“Sumar a INVAP nos permite trabajar en celda de óxido sólido con mayor empuje y visión de producto”, señaló Rodolfo Giacosa, presidente de Enerfe.
“Las tecnologías para energías renovables son fundamentales para la competitividad de nuestro sistema productivo”, afirmó Érica Hynes, secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación.
“Los resultados llegan con permanencia y trabajo en equipo”, apuntó Alberto Patrignani (INVAP).
“El objetivo final es la independencia tecnológica y exportar esta tecnología”, subrayó Liliana Mogni (CNEA).
“La experiencia de INVAP le da más fuerza y posibilidades de éxito al proyecto”, agregó Laura Cornaglia (IICP – UNL/Conicet).

Las SOFC operan a alta temperatura, lo que les permite alcanzar eficiencias superiores y cogenerar calor para procesos. Su flexibilidad para usar combustibles disponibles (bioetanol o gas natural) favorece esquemas de transición con base local. Los electrolizadores de óxido sólido aprovechan ese mismo “balance térmico” para producir hidrógeno de manera eficiente, clave para usos industriales.


Resta conocer el cronograma detallado; los hitos de validación (horas de operación, eficiencia neta y cogeneración, degradación); la nómina de proveedores locales; y la hoja de ruta para industrialización (series piloto, certificaciones y mercados objetivo). También se esperan definiciones sobre integración con bioetanol regional y esquemas de financiamiento para pymes usuarias.




Si el prototipo cumple metas y se escala, Santa Fe puede pasar de importar equipos a fabricar soluciones de energía limpia con sello local. La clave será sostener la cooperación público–privada y medir con transparencia, para que el valor se quede —y crezca— en la región.



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