Village Rosario se renueva: avanza la reforma a cielo abierto

El excomplejo de Eva Perón 5800 acelera su reconversión con foco en espacio público, seguridad, deporte y gastronomía. Habrá mejoras en veredas, arbolado e iluminación, activaciones culturales y nuevas anclas. La primera etapa apunta a habilitarse desde el verano.



Reforma Village Rosario a cielo abierto entra en una fase clave: el predio de Eva Perón 5800 avanza hacia un centro comercial a cielo abierto con circulaciones peatonales mejoradas, más arbolado, luminarias LED y señalética; refuerzo de seguridad privada y cámaras; y un mix de usos que prioriza deporte, servicios y gastronomía al aire libre. La apertura reciente de un Training Center ya empezó a traccionar público y nuevos locales preparan desembarcos.

Las tareas se concentran en perímetro y accesos: ampliación de veredas, áreas de descanso y ordenamiento del tránsito interno para convivir mejor con el estacionamiento. La administración prevé habilitar tramos por etapas desde este verano, sin interrumpir la operación del cine.

Un formato barrial–regional con más metros de espacio público de calidad, terrazas gastronómicas, circuitos de caminata, bicicleteros y puntos de carga para micromovilidad. También se proyecta paisajismo para recuperar sombra y confort térmico, iluminación LED de alto rendimiento y mobiliario urbano resistente. En el frente comercial, la curaduría apunta a gimnasios y wellness, tiendas de proximidad, cafeterías de especialidad y fast–casual con mesas exteriores. Los fines de semana sumarían activaciones culturales: ferias, cine al aire libre y clases abiertas.

La renovación puede reencender el corredor Eva Perón y derramar público hacia comercios cercanos, con impacto en empleo y vida urbana. El formato a cielo abierto acompasa hábitos pospandemia: salidas breves, compras de cercanía y planes al aire libre. El foco en seguridad ambiental —mejor iluminación, cámaras y diseño sin “puntos ciegos”— busca sumar previsibilidad nocturna, clave para gastronomía y cine.

Desde la administración del predio señalan que el objetivo es “volver a traer movimiento con propuestas simples y de calidad”. Operadores gastronómicos consultados valoran la llegada de anclas deportivas porque “ordenan horarios y fidelizan público de lunes a viernes”, un diferencial para sostener ventas más allá del fin de semana.

En los últimos meses abrió el Training Center y continúa el proceso de alquiler de una decena de locales. El plan maestro incluye señalética unificada, protocolo de eventos y mobiliario. Quedan por anunciar marcas, cronograma fino por bloques y la matriz de seguridad (cantidad de cámaras, corredores iluminados y patrullaje). También avanzan acuerdos de movilidad (paradas, bicis y traslados asistidos). La meta operativa apunta al verano 2025/26 con primera etapa activa y calendario de actividades.

La clave será sostener la curaduría del mix y la gestión del espacio público. Si el plan cumple, el oeste rosarino gana un punto de encuentro contemporáneo: más verde, más luz y mesas afuera. ¿Alcanza para reordenar el corredor y atraer nuevas marcas?


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