ASSA refuerza el cobro a grandes deudores y advierte por reducción del servicio

Más de mil grandes usuarios no residenciales deben más de $700 millones por agua potable. La empresa apunta a regularizar pagos para sostener el sistema y garantizar equidad.
Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) profundizó su política de gestión de deuda y reforzó el reclamo a grandes usuarios no residenciales con capacidad de pago que mantienen facturas impagas del servicio de agua potable. Según datos oficiales, se trata de más de mil usuarios con deudas que, en algunos casos, alcanzan hasta cuatro años sin abonar.
La medida alcanza a distintas localidades de la provincia de Santa Fe, con foco en las ciudades de Santa Fe y Rosario, donde la empresa actualizó los datos de deuda y consumo correspondientes a 2025.
El monto total adeudado por estos grandes usuarios supera los 700 millones de pesos, con una antigüedad promedio de dos años. A pesar de la falta de pago, continúan recibiendo el servicio y registran un consumo estimado superior a los 60.000 metros cúbicos mensuales de agua potable no abonada. Desde la empresa advierten que esta situación impacta tanto en la sustentabilidad operativa como en la equidad del sistema, especialmente frente a quienes cumplen regularmente con el pago del servicio.
ASSA sostiene desde hace años un esquema de gestión comercial que prioriza el contacto temprano con los usuarios en mora. El proceso incluye comunicaciones sucesivas para informar el estado de deuda y ofrecer alternativas de regularización antes de avanzar con medidas más restrictivas, tal como lo habilita el régimen tarifario vigente.
La presidenta de la empresa, Renata Ghilotti, remarcó que el objetivo no es sancionatorio: “La gestión de la deuda no tiene un carácter punitivo, sino que busca preservar un servicio esencial que se sostiene con el aporte de todos. Es fundamental que quienes pueden pagar lo hagan, porque el incumplimiento afecta la inversión, la operación y, sobre todo, la equidad del sistema”.
Una vez agotadas las instancias de notificación y contacto, ASSA puede aplicar como última alternativa la reducción del suministro de agua potable en los inmuebles involucrados. En esos casos, el servicio queda limitado a un caudal máximo de 100 litros diarios, de acuerdo a la normativa vigente. La empresa señala que esta medida busca generar un contacto efectivo para que los usuarios accedan a planes de pago adaptados a cada situación.
Los planes pueden gestionarse de forma virtual, tanto a través de la plataforma de autogestión por WhatsApp (341 695 0005, opción 2) como mediante la Oficina Virtual del sitio oficial de la empresa.
En la ciudad de Santa Fe, 143 unidades de facturación se encuentran actualmente en este proceso, la mayoría con deudas consolidadas de más de dos años. El consumo asociado supera los 6.000 metros cúbicos mensuales, equivalente a cerca del 10 % de la facturación total de agua potable de la ciudad.
En Rosario, los registros de 2025 indican que 423 grandes usuarios están en gestión de deuda, con un consumo promedio cercano a los 50.000 metros cúbicos mensuales. Incluso se detectó un caso puntual con consumos de hasta 700 metros cúbicos por mes.
Según la experiencia de la empresa, cerca del 30 % de los usuarios regulariza su situación ante las intimaciones previas. De quienes llegan a la reducción del suministro, la mitad normaliza el pago luego de aplicada la medida. El resto puede avanzar hacia el corte total —cuando no se trata de usuarios residenciales— o a instancias judiciales.
ASSA remarca que los casos alcanzados fueron previamente relevados con indicadores socioeconómicos oficiales, con el objetivo de resguardar a los sectores más vulnerables.
El debate queda abierto: cómo sostener un servicio esencial y garantizar inversiones sin trasladar el peso de la morosidad a quienes sí cumplen con el pago.





