Santa Fe lanzó el Programa de Educación Digital y restringe el uso de celulares en las escuelas

La provincia presentó el Programa de Educación Digital y fijó nuevas pautas para el uso de celulares en las escuelas. La medida alcanza a todos los niveles, promueve el bienestar digital y busca prevenir riesgos como grooming, ciberbullying, apuestas online y ludopatía digital.
Santa Fe lanzó el Programa de Educación Digital y oficializó nuevas pautas para regular el uso de celulares en las escuelas de toda la provincia. La iniciativa fue presentada este miércoles en el Salón Blanco de Casa de Gobierno por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Educación, José Goity, junto a especialistas, autoridades provinciales, legisladores y representantes de la Universidad Nacional del Litoral.
El nuevo esquema busca ordenar la incorporación de tecnologías en el sistema educativo con una mirada integral: no sólo apunta a la alfabetización digital, sino también a un uso seguro, saludable, responsable, ético y creativo de los entornos virtuales. Además, contempla instancias permanentes de formación para docentes y equipos directivos.
Durante la presentación, Pullaro sostuvo que se trata de una discusión que el Estado debe abordar de manera permanente y remarcó que “nosotros no vinimos a ser conservadores; vinimos a cambiar la realidad”. En esa línea, afirmó que fortalecer el sistema educativo y formar en ciudadanía digital son políticas de fondo que “van a trascender”.
Goity, por su parte, señaló que el desafío no pasa solamente por los dispositivos, sino por una mirada más amplia sobre el vínculo entre escuela y tecnología. Según planteó, el objetivo es trabajar la educación digital de manera integral y comprensiva, con herramientas concretas para estudiantes, docentes e instituciones.
Uno de los ejes centrales del programa es el bienestar digital. La propuesta incluye acciones de prevención sobre adicciones tecnológicas, regulación del tiempo de pantalla y cuidado de la salud mental en entornos digitales. También prevé la creación de un Sistema Provincial de Alerta Temprana en Riesgos Digitales Escolares, articulado con equipos socioeducativos y áreas de salud, justicia y protección de derechos.
Ese sistema apunta a detectar situaciones de riesgo vinculadas al uso indebido de tecnologías, entre ellas grooming, ciberbullying, sextorsión, apuestas online, consumos problemáticos, violencias digitales, estafas virtuales y ludopatía digital. La intención oficial es intervenir de manera temprana y acompañar a las comunidades educativas frente a problemáticas que hoy atraviesan a niñas, niños y adolescentes.
El coordinador del programa, Lucas Raspall, remarcó que la capacitación docente será permanente porque estas problemáticas cambian todo el tiempo. En ese marco, sostuvo que la meta es llegar a todas las escuelas de la provincia con formación y materiales para trabajar en el aula.
En la misma presentación, el director ejecutivo de Grooming Argentina, Hernán Navarro, aseguró que “la provincia se pone a la vanguardia en materia de educación digital” y consideró que lo que se está implementando en Santa Fe puede convertirse en un modelo para el resto del país. Para Navarro, la iniciativa representa una respuesta concreta frente a “una verdadera urgencia social”.
También participó Felipe Sala, de Faro Digital, quien advirtió que la tecnología ya forma parte de la vida cotidiana y que el desafío es habitar ese territorio digital de una manera más humana, consciente y responsable.
En paralelo al lanzamiento del programa, el Ministerio de Educación comunicó a las instituciones educativas un conjunto de pautas para regular el uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas. La normativa establece que el uso recreativo de dispositivos personales quedará prohibido dentro del aula para todos los estudiantes, en todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial.
En el nivel inicial y primario, los celulares personales no podrán utilizarse dentro de la institución durante toda la jornada escolar, incluyendo clases y recreos. De todos modos, la medida no impide el trabajo pedagógico con herramientas tecnológicas cuando sea necesario. Las familias podrán decidir si sus hijos llevan o no teléfono a la escuela, pero esos dispositivos no podrán usarse durante el horario escolar.
En el nivel secundario, los celulares sólo podrán utilizarse cuando formen parte de una actividad pedagógica previamente planificada y autorizada por el equipo directivo, dentro de un proyecto institucional. Fuera de esos casos, cada escuela deberá fijar reglas claras sobre guardado, uso y organización de los recreos, incluso con alternativas de espacios libres de pantallas.
Las instituciones educativas deberán incorporar estas pautas a sus acuerdos de convivencia, definiendo responsabilidades, canales de comunicación con las familias y criterios ante eventuales pérdidas o daños. En caso de incumplimientos, el abordaje deberá ser gradual, con prioridad en instancias de reflexión, reparación y formación antes que en sanciones punitivas.
La normativa contempla excepciones para estudiantes que necesiten dispositivos por razones de salud o por condiciones de accesibilidad vinculadas a alguna discapacidad. Según se explicó oficialmente, la decisión se apoya en estudios nacionales e internacionales que advierten sobre efectos del uso intensivo de pantallas en edades tempranas, como la dispersión de la atención, dificultades en la concentración y mayor exposición a riesgos digitales.






