Caída de ChatGPT en Argentina: OpenAI reportó fallas y miles de usuarios tuvieron problemas para entrar

La caída de ChatGPT en Argentina generó inconvenientes para iniciar sesión, cargar conversaciones y usar funciones básicas. OpenAI reconoció incidentes que afectaron a ChatGPT, Codex y la API Platform, mientras se multiplicaban los reportes de usuarios.
La caída de ChatGPT en Argentina volvió a poner a OpenAI en el centro de la escena tecnológica este lunes, después de que miles de usuarios reportaran problemas para ingresar, cargar chats y utilizar funciones básicas de la plataforma. En paralelo, el sitio oficial de estado del servicio registró incidentes vinculados a ChatGPT, Codex y la API Platform.
Según el historial oficial de OpenAI, durante el 20 de abril de 2026 hubo al menos dos incidentes relevantes: uno por usuarios que no podían cargar ChatGPT, Codex y la API Platform, y otro por errores elevados en conversaciones de ChatGPT en Europa. En ambos casos, la empresa indicó luego que los servicios impactados se recuperaron por completo.
En Argentina, los reportes de fallas también se reflejaron en los tableros de monitoreo de interrupciones, donde la gran mayoría de las quejas quedaron concentradas en ChatGPT, por encima de problemas de app o de login. Ese comportamiento coincidió con reclamos de usuarios que no podían acceder normalmente al servicio o encontraban respuestas vacías, cargas eternas o errores de conexión.
Además, la propia página oficial de estado mostró que OpenAI sí publicó comunicaciones sobre la interrupción, por lo que no se trató de una caída sin reconocimiento. En el detalle histórico del día también apareció un incidente separado vinculado a cuentas ChatGPT Business tras una actualización o ampliación de asientos, que quedó bajo monitoreo.
Más allá de la recuperación informada por la compañía, el episodio volvió a mostrar la dependencia cotidiana que ya existe con estas plataformas en ámbitos de trabajo, estudio y producción de contenido. Cuando se cae ChatGPT, el impacto ya no se limita a un problema técnico: también altera rutinas de miles de personas que usan inteligencia artificial de forma diaria.






