Crisis de la vivienda en Argentina: desregular inmobiliarias no resuelve el problema de fondo

El anuncio de Sturzenegger sobre desregular el sector inmobiliario reabrió una discusión sensible. María Belén Rivero, corredora inmobiliaria matrícula 731, pone las cosas en perspectiva. El problema de la crisis de la vivienda en Argentina, dice, es mucho más profundo de lo que parece.
Crisis de la vivienda en Argentina: apuntar contra las inmobiliarias no alcanza
“Es fácil apuntar contra las inmobiliarias cuando la gente no llega a fin de mes”, arranca Rivero. Los salarios perdieron poder adquisitivo. Los créditos hipotecarios son casi imposibles. La economía no permite proyectar a largo plazo. En ese contexto, la crisis de la vivienda en Argentina tiene raíces mucho más profundas que una comisión inmobiliaria.
“Incluso si desaparecieran los honorarios mañana, la mayoría de las familias seguiría sin poder alquilar o comprar”, explica. El problema no está en quién intermedia, sino en las condiciones económicas que hacen imposible acceder a un techo. Sin embargo, la discusión pública se desvía hacia los corredores como si fueran los responsables.
Lo que hace un corredor y lo que la gente no ve
Hay una idea instalada de que el corredor “solo muestra propiedades”. Rivero lo desmonta rápido. Detrás de cada operación hay contratos, documentación, garantías y decisiones muy importantes para las familias. Un profesional capacitado revisa papeles, detecta irregularidades y muchas veces evita estafas que terminan perjudicando al consumidor.
La matrícula no es un privilegio corporativo. Es una herramienta de protección. Cuando cualquiera puede intermediar sin formación ni controles, el riesgo lo asume la familia que pone sus ahorros en juego. Por lo tanto, eliminar esos controles no beneficia al consumidor. Lo expone.
Modernizar sí, arrasar no
“Nadie dice que no hay que modernizarse”, aclara Rivero. Los colegios profesionales deben incorporar tecnología y mejorar prácticas. Pero una cosa es aggiornar el sistema y otra es dejarlo sin reglas. En consecuencia, la desregulación total podría generar más problemas de los que resuelve.
La crisis de la vivienda en Argentina nació en años de inflación, pérdida de ingresos y falta de crédito accesible. También en una economía donde ahorrar se volvió cada vez más difícil. Apuntar contra los corredores puede ser un titular atractivo, pero no mueve la aguja.
El debate que realmente importa
“La discusión de fondo debería ser otra”, cierra Rivero. Cómo lograr que más argentinos accedan a una vivienda con estabilidad y previsibilidad. Porque cuando una familia no puede alquilar ni comprar, el problema es mucho más grande que una inmobiliaria. En definitiva, la solución pasa por políticas de fondo, no por simplificaciones.
María Belén Rivero es corredora inmobiliaria, matrícula 731.
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