Pareja funense comenzó a vender comida casera porque la pandemia no les permitía trabajar.
En comunicación con #SLQE Valeria y Luciano nos cuentan como se reinventaron para seguir subsistiendo en este aislamiento obligatorio. Su familia esta…

Pareja funense comenzó a vender
En comunicación con #SLQE Valeria y Luciano nos cuentan como se reinventaron para seguir subsistiendo en este aislamiento obligatorio.
Su familia esta compuesta por Luciano, Valeria y sus dos hijas María Candela y María Luz. Trabajaban con el turismo hace 21 años, por la pandemia el sector se encuentra con complicaciones ya que no pueden llevar a cabo su trabajo.
Ante esta situación Valiera decidió dar comienzo a un emprendimiento de venta de alimentos para poder llevar a cabo sus días. Luciano nos contó de que se trataba, “hacemos todo para que la gente se lo cocine en su casa, preparado en bandeja para freezar y el cliente puede ir fraccionando y cocinando a medida de que lo vaya necesitando”.
En cuanto a las ventas, comentaron que van bien y están conformes, agregó, “Siempre agradecemos a quienes confían, nos compran y nos recomiendan porque bueno, esto no es un hobby sino una cuestión extrema y lo necesitamos”
Por su parte Valeria agregó detalles sobre como comenzaron con las ventas, “Lo vendemos y distribuimos por redes sociales, a través de amigos que nos ayudan compartiendo los flyer y con el boca a boca”.
Para poder contactarte y ayudar con tu compra a Valeria y Luciano podes contactarte al 155841117.
El impacto de la pandemia en el sector turístico
El turismo fue uno de los sectores más golpeados por las restricciones sanitarias de 2020: la suspensión de vuelos, el cierre de fronteras interprovinciales y la caída total de la actividad recreativa dejaron sin ingresos a miles de trabajadores independientes y agencias de todo el país. Quienes, como Luciano, llevaban dos décadas dedicados al rubro debieron buscar alternativas de subsistencia mientras se mantuvieran vigentes las medidas de aislamiento, en un contexto donde no había fecha certera para la reactivación del sector.
El auge de los emprendimientos gastronómicos caseros
En ese marco, la venta de comida casera se convirtió en una de las salidas laborales más elegidas durante la cuarentena en Rosario y su área metropolitana. Sin locales comerciales habilitados para atender al público, muchas familias organizaron su producción en la propia cocina y recurrieron a las redes sociales y al boca a boca para difundir sus productos, una modalidad que replicaba lo que sucedía en otras ciudades del país y que impulsó, en esos meses, un crecimiento notable de los emprendimientos gastronómicos caseros.





