Microtráfico: con un derribo en Moreno al 3900, la gestión de Pullaro llegó a los 77 búnkeres inactivados en Rosario
El Gobierno de Santa Fe supervisó un nuevo derribo de búnkeres en Rosario, en Moreno 3926: es el 77° en la ciudad y el 132° en la provincia bajo la Ley de Microtráfico de la gestión Pullaro.

El Gobierno de Santa Fe, junto con el Ministerio Público de la Acusación (MPA), supervisó este miércoles un nuevo derribo de búnkeres en Rosario: la demolición de un inmueble usado para la venta de drogas en Moreno 3926. Es el operativo número 77 en la ciudad y el 132 en toda la provincia desde la implementación de la Ley de Microtráfico durante la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro.
La política de inactivación y derribo de búnkeres en Rosario y el resto de la provincia se desarrolla desde principios de 2024, con trabajo coordinado entre el Gobierno provincial, el MPA, la Justicia santafesina, la Policía de Santa Fe, las fuerzas federales y los gobiernos locales. El objetivo es impedir que sigan funcionando puntos de comercialización de estupefacientes y desarticular inmuebles vinculados a la violencia del narcomenudeo.
“Se nota una disminución de la violencia”
El secretario de Seguridad de Santa Fe, Omar Pereira, sostuvo que disponer “el cese del estado antijurídico y el derribo” del inmueble permite poner fin a situaciones que afectan a los vecinos. En el lugar, precisó, se registraban episodios de violencia, un incendio y reiterados conflictos. “Se nota una disminución de la violencia, que es el objetivo final que establece la Ley de Microtráfico”, aseguró.
Villa Moreno y Villa Centeno, bajo la lupa
El fiscal César Cabrera explicó que el procedimiento forma parte de una investigación focalizada sobre los barrios Villa Moreno y Villa Centeno, con altos índices históricos de violencia y venta de estupefacientes. El inmueble no era usado como vivienda, sino exclusivamente como punto de comercialización. “Las detenciones forman parte de la investigación, pero si no se produce el derribo, cíclicamente el lugar vuelve a abrirse con nuevas personas reemplazables”, señaló.
El fiscal agregó que estos inmuebles suelen convertirse en focos de disputa entre organizaciones criminales cuando quedan abandonados. “Lo que buscamos es derribar el punto, que también es el punto de conflicto”, concluyó.






