El “factor Santilli” se pone a prueba: Casa Rosada activa negociaciones con gobernadores por tarifas y reforma electoral

El factor Santilli se pone a prueba: la Casa Rosada negocia con los gobernadores la quita de Zona Fría —que golpea a Santa Fe— y el fin de las PASO.

El factor Santilli: el jefe de Gabinete Diego Santilli en la Casa Rosada

Diego Santilli, nuevo jefe de Gabinete de Javier Milei.

El factor Santilli se pone a prueba. El nuevo jefe de Gabinete busca reordenar la relación con el interior. En agenda están la quita de los subsidios al gas por “Zona Fría” —que golpea directo a Santa Fe— y el fin de las PASO, a cambio de treguas políticas para 2027.

Por Redacción Central

El factor Santilli: diálogo urgente con las provincias

La asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete de Javier Milei marcó el inicio de una nueva etapa de ingeniería política en la Casa Rosada. Con un perfil marcadamente negociador, el flamante ministro coordinador tiene la misión urgente de descongelar los canales de diálogo con las provincias. Además, debe traducir la diplomacia en votos contundentes dentro del Congreso.

El primer test de esta gestión se dará en los próximos días con una convocatoria a mandatarios provinciales. La estrategia es clara: aceitar un vínculo que venía desgastado tras semanas de cortocircuitos y contactos al mínimo. Santilli, que ya dio un primer paso protocolar recibiendo a varios gobernadores el día de su jura, busca tejer alianzas de cara a reformas legislativas clave que el oficialismo necesita con urgencia.

La pulseada por el gas: Santa Fe en el ojo de la tormenta

El examen legislativo más inmediato será el tratamiento de la modificación del régimen de “Zona Fría” para el gas. El proyecto, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, pretende retrotraer el esquema al sistema previo a 2021. Si se convierte en ley, el millonario beneficio tarifario quedaría drásticamente restringido a la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna. En consecuencia, se eliminarían los descuentos generales en vastas regiones del país.

Para la provincia de Santa Fe, el impacto promete ser un temblor político y social. El régimen actual beneficia a casi dos millones de usuarios santafesinos repartidos en ocho departamentos del sur provincial, incluyendo al Gran Rosario. De avanzar la iniciativa oficial, la mayoría perdería el subsidio. Solo se mantendría una tarifa social con reducción del 30% para los sectores catalogados como vulnerables.

La tensión ya se hizo evidente en la votación en Diputados, donde Gisela Scaglia —exvicegobernadora y la espada legislativa más fiel al gobernador Maximiliano Pullaro— votó en contra del proyecto oficial. Ahora, el campo de batalla se traslada al Senado. La lupa de la política santafesina estará puesta en el comportamiento de los senadores Carolina Losada y Eduardo Galaretto: si deciden acompañar al Gobierno, será la señal definitiva de un pacto de convivencia entre el pullarismo y el Ejecutivo nacional.

PASO y “paz electoral”: la moneda de cambio

Además del frente tarifario, Santilli lidera la ofensiva para avanzar en la agenda política de Milei: la eliminación o reformulación de las PASO y la ampliación de la denominada “inocencia fiscal”. Respecto a las primarias, el oficialismo baraja opciones que van desde la derogación total hasta volverlas optativas o habilitar el sistema de listas colectoras.

Para destrabar estas leyes complejas, el jefe de Gabinete juega una carta de pragmatismo político puro, avalada por Karina Milei. En pos de garantizar la gobernabilidad y el camino a la reelección presidencial, la mesa chica libertaria parece haber flexibilizado el “purismo” ideológico que exhibía hasta hace poco. La oferta de Santilli a los gobernadores aliados —con quienes mantiene un buen diálogo— es sumamente tentadora: la Casa Rosada se comprometería a no interferir ni armar listas competitivas que amenacen la continuidad del poder de los mandatarios provinciales en sus territorios de cara a las elecciones de 2027.

El factor Santilli, a prueba en el recinto

El preludio de esta negociación podría tener su foto política en Tucumán durante la antesala del 9 de Julio. Sin embargo, el verdadero termómetro se medirá semanas después en el recinto. Allí se develará si el factor Santilli y el nuevo pragmatismo de la Casa Rosada logran transformar las sonrisas oficiales en manos levantadas.

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