La historia de Ana: una red para volver a empezar tras años de violencia de género
Después de años de violencia, Ana dejó su casa y su pueblo para empezar de nuevo junto a su hija. Su relato refleja el trabajo del Sistema de Atención Integral en Violencias de Género de la Municipalidad de Rosario, que entre enero y junio recibió 4.572 consultas.

Ana tiene casi cincuenta años y una hija de dieciséis. Después de años de violencia, dejó su casa y su pueblo del sur santafesino para empezar de nuevo. Su historia, que la Municipalidad de Rosario difundió con su identidad resguardada, refleja el trabajo del Sistema de Atención Integral en Violencias de Género del municipio.
Los cambios fueron lentos, casi imperceptibles. Primero dejó de ir al club; después llegaron las críticas a su padre, a un primo, a las amigas y, más tarde, al trabajo. “Yo no le discutía. Pensaba que eso era lo que hacía una buena esposa”, reconoce. Con el tiempo llegaron los golpes, las amenazas y el aislamiento. Mientras intentaba sostener algo de su vida, Ana encontraba refugio en las plantas: había convertido el garaje en un pequeño vivero y cuidaba especialmente un jazmín que había plantado junto a su hija.

La decisión de irse, dice hoy, probablemente ya la había tomado antes: tal vez el día en que encontró el jazmín arrancado de raíz entre las macetas rotas. Pero lo que recuerda con absoluta claridad fue una mañana cualquiera, cuando al tender la cama encontró, del lado donde dormía su pareja, varios cuchillos envueltos en una sábana vieja. “Sentí un frío que me recorrió todo el cuerpo. Ese día entendí que era él o nosotras”.
La salida empezó a construirse en silencio. Con ayuda de una tía logró contactar a los dispositivos de protección de la Municipalidad de Rosario. Cuando cruzó la puerta del Centro de Protección Integral Alicia Moreau llevaba apenas una muda de ropa, sus documentos y a su hija de la mano.
“Después del temblor hay vida”

Mora es auxiliar social del Alicia Moreau desde hace casi diez años. “La vimos entrar y apenas podía sostenerse en pie. Tenía todo el peso de su mundo encima”, recuerda sobre la llegada de Ana. Meses después volvió a encontrarla por casualidad en un colectivo: “Estaba hermosa, arreglada, sonriente. Hasta los problemas de salud habían mejorado”.
“No estaba sola. Nunca estuvo sola. Eso es justamente lo que ellos les hacen creer: que no sirven, que nadie las va a ayudar, que nadie les va a creer”, reflexiona la trabajadora. Y agrega: “Después del temblor hay vida. Y cuando una mujer logra volver a creer en ella misma, nunca vuelve sola: siempre se lleva un pedacito de todas las que la sostuvieron hasta que pudo caminar otra vez”.
Una red que acompaña

El relato de Ana no es excepcional: cada año cientos de mujeres atraviesan situaciones de violencia que requieren respuestas urgentes y sostenidas. Para eso, la Municipalidad de Rosario sostiene el Sistema de Atención Integral en Violencias de Género (Saivg), una política pública que articula prevención, atención, protección y acompañamiento con equipos que intervienen las 24 horas, los 365 días del año.
La primera línea de atención es el Teléfono Verde (0800 444 0420) y el canal de WhatsApp (341 5781509). Entre enero y junio de 2026 el sistema registró 4.572 consultas, con un promedio de 25 contactos diarios. Los equipos interdisciplinarios de Violencia de Género tomaron 522 nuevos casos en los primeros cinco meses del año, y los centros Alicia Moreau y Casa Amiga alojaron a 39 mujeres y 49 niñas y niños. En ese período se elaboraron 229 informes técnicos y se gestionaron 29 prohibiciones de acercamiento, 2 exclusiones del hogar y la entrega de 35 botones de alarma. El dispositivo cuenta, además, con atención en Lengua de Señas Argentina.
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de violencia de género, llamá al 0800 444 0420 o escribí al WhatsApp 341 5781509, las 24 horas, los 365 días del año. En caso de emergencia, comunicate al 911.






