Adorni quedó en el centro de la polémica por el viaje de su esposa en el avión presidencial

Manuel Adorni justificó la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en el viaje oficial a Nueva York con una frase que desató críticas y reavivó el debate sobre la austeridad que pregona el Gobierno nacional.

Manuel Adorni volvió a quedar en el centro de la discusión pública después de justificar la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en el viaje oficial que la comitiva de Javier Milei realizó a Nueva York. La frase que encendió la polémica fue directa: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York; quería que me acompañe”, dijo el jefe de Gabinete al explicar por qué ella viajó en el avión presidencial.

La controversia creció por dos razones. Por un lado, porque el propio Adorni confirmó que su esposa voló junto a la comitiva oficial en el ARG-01. Por otro, porque el episodio chocó de frente con el discurso de austeridad, reducción de gastos y recorte de privilegios que el Gobierno viene sosteniendo desde el inicio de la gestión.

En su defensa, Adorni aseguró que la presencia de Angeletti no implicó un costo adicional para el Estado. Según explicó, ella ya tenía un pasaje comprado a Nueva York por US$ 5.348, pero el cambio de agenda que incluía luego una escala en Miami derivó en que Presidencia la invitara a viajar en el avión oficial. También sostuvo que los viáticos, la vuelta y sus gastos personales fueron pagados de manera privada.

La discusión se amplificó todavía más cuando volvieron a circular posteos viejos del propio Adorni en los que cuestionaba a dirigentes por el uso de aviones privados, las comitivas costosas y la falta de gestos de austeridad en la política. Entre esos antecedentes reapareció un mensaje de 2021 contra Gildo Insfrán, cuando escribió que viajar en avión privado mostraba un nivel de desconexión “astronómico” entre la política y la gente.

El contraste se volvió todavía más sensible porque el mismo Gobierno había reforzado en los últimos días el discurso de control sobre los viajes oficiales al exterior. De hecho, una decisión administrativa firmada a comienzos de marzo por el propio Adorni y el canciller Pablo Quirno apuntó a limitar gastos, simplificar trámites y achicar comitivas en los desplazamientos internacionales de funcionarios.

A eso se sumó la reacción política de la oposición. El diputado Esteban Paulón presentó un pedido de informes para conocer si Bettina Angeletti viajó en el avión oficial, quién cubrió los costos, qué rol cumplió en la delegación y si fueron evaluadas eventuales incompatibilidades. Así, una explicación que Adorni intentó cerrar rápido terminó convirtiéndose en un nuevo foco de desgaste para el Gobierno.

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