Amalia Granata vinculó a Adorni, Espert y Losada con una “maldición” por los vuelos privados

La diputada provincial santafesina volvió a meterse en la polémica por los viajes oficiales y lanzó una dura crítica en redes sociales. En su mensaje, apuntó contra dirigentes nacionales y habló de “poder” y “privilegios”.
Amalia Granata vinculó a Adorni, Espert y Losada con una “maldición” por los vuelos privados y volvió a sumar tensión a la discusión política por los traslados oficiales y el uso de privilegios. La diputada provincial santafesina publicó un mensaje en redes sociales en el que relacionó distintos episodios protagonizados por dirigentes de la oposición y del oficialismo.
La legisladora tomó como punto de partida la controversia por la presencia de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, en la comitiva que acompañó al presidente Javier Milei durante su viaje a Nueva York. A partir de ese caso, elaboró una comparación con otras figuras de peso de la política nacional.
En su publicación, Granata sostuvo que la senadora nacional Carolina Losada perdió la interna para la gobernación de Santa Fe cuando fue cuestionada por hacer campaña en avión privado. Después sumó a José Luis Espert, al asegurar que fue apartado y bajado de una candidatura en la provincia de Buenos Aires por una situación similar.
Con ese mismo hilo argumental, la diputada agregó que Adorni “va por el mismo camino” y cerró su mensaje con una frase filosa contra la dirigencia: “Se pierden con el poder y los privilegios que ellos mismos critican”. La publicación generó revuelo político y reavivó el debate sobre la coherencia entre el discurso de austeridad y ciertas conductas de funcionarios y referentes públicos. La última parte es una inferencia editorial basada en la secuencia de hechos y reacciones.
El posteo de Granata también abrió un cruce en redes. Entre las respuestas que recibió apareció una usuaria que le recordó su antigua relación con el cantante Robbie Williams, una referencia que buscó cuestionar su autoridad para opinar sobre la vida privada de otros dirigentes. Granata contestó de manera directa y buscó cerrar la discusión con una frase breve: “No es un delito”.
La intervención de la diputada santafesina se produjo en medio de una jornada cargada por la situación de Adorni, quien quedó en el centro de la polémica por el viaje de su esposa a Nueva York. En ese contexto, la dirigente provincial eligió endurecer su postura y volver a marcar distancia tanto del oficialismo libertario como de otros sectores de la oposición. La última oración es una inferencia razonable a partir de sus dichos públicos y del contexto político del día.
Más allá del tono de la publicación, el mensaje volvió a poner sobre la mesa un tema sensible para la política argentina: el costo simbólico que generan los privilegios en tiempos de ajuste y el impacto que tienen esas imágenes en la opinión pública. En ese marco, Granata buscó instalar que los vuelos privados ya se transformaron en un problema político para más de un dirigente. Esta lectura es una inferencia editorial apoyada en el contenido del posteo y en el encuadre de la controversia.






