BYD desembarca en Rosario con Neostar y acelera la llegada de los autos eléctricos e híbridos a la región

La automotriz china líder en vehículos de nueva energía ya tiene presencia en la ciudad. En diálogo con Estacionline, Sebastián Vázquez, titular de Neostar, explicó cómo será el desembarco de BYD, qué modelos llegan y por qué el mercado automotriz está cambiando.
La llegada de BYD a Rosario ya es una realidad y marca un punto de inflexión en el mercado automotriz regional. La automotriz china, considerada una de las líderes globales en vehículos eléctricos e híbridos, desembarcó en la ciudad de la mano del grupo Neostar, que prepara la apertura de su concesionario exclusivo.
La expectativa comenzó a gestarse a fines del año pasado, cuando el 14 de diciembre Neostar instaló un stand de la marca en el Paseo del Bosque. Un mes más tarde, el 14 de enero, arribaron los primeros vehículos físicos, lo que generó una ola de consultas y curiosidad entre fanáticos del mundo automotor y el público en general.
“El barco sabíamos que genera un poquito de eso, pero no el revuelo que generó, realmente fue un impacto que trascendió a la gente que le gustan los autos”, explicó Sebastián Vázquez, uno de los titulares de Neostar, en diálogo con Estacionline.
El arribo de los vehículos generó además una ola de rumores sobre supuestos autos eléctricos a precios extremadamente bajos que llegarían para cambiar el mercado. Según explicó Vázquez, si bien los valores son competitivos gracias a los beneficios arancelarios para este tipo de tecnologías y a los costos de producción en origen, los modelos que llegan mantienen un perfil tecnológico y de calidad dentro del segmento premium.
En paralelo, el grupo avanza con la construcción del concesionario exclusivo de BYD en Rosario, que abrirá sus puertas en mayo con un evento especial de inauguración.
Quienes se acercan a conocer los vehículos se sorprenden con el nivel de tecnología y terminaciones. “Cualquiera que se suba percibe un auto de mayor calidad de la que te imaginas por el precio que tiene”, sostuvo Vázquez.
Uno de los puntos más disruptivos de esta nueva generación de autos es su mecánica. En los modelos eléctricos desaparece el clásico motor a combustión, reemplazado por baterías y motores eléctricos que tienen menos piezas móviles y requieren mucho menos mantenimiento.
A esto se suma el sistema de frenado regenerativo, que permite recuperar energía al desacelerar o soltar el acelerador, recargando las baterías y extendiendo la autonomía del vehículo. Además, al no contar con caja de cambios tradicional ni muchos de los componentes mecánicos habituales, se reducen notablemente los costos de mantenimiento.
Para quienes todavía no están listos para dar el salto completo a la electrificación, BYD también apuesta fuerte a los híbridos enchufables, una tecnología que combina motor eléctrico y motor térmico.
“Para mí es lo que todavía necesitamos como un puente hacia las tecnologías que se vienen”, explicó Vázquez.
Este tipo de vehículos permite recorrer alrededor de 110 kilómetros en modo completamente eléctrico, lo que para muchos usuarios urbanos significa poder utilizar el auto durante el día sin consumir combustible, cargándolo durante la noche en casa. Para viajes más largos, el motor a combustión entra en funcionamiento y permite alcanzar autonomías combinadas cercanas a los 1.000 kilómetros.
La llegada de BYD también se apoya en la trayectoria del grupo Neostar, una empresa familiar integrada por cuatro hermanos que cumple 30 años en el mercado automotor.
La compañía comenzó su actividad con una concesionaria Chrysler ubicada en Presidente Roca al 900, luego de dar el salto desde el sector de distribución de consumo masivo. Hoy representa a ocho marcas y cuenta con más de 16 locaciones, consolidándose como uno de los principales actores del rubro en la región.
Más allá del negocio, el desembarco de esta tecnología también representa un cambio cultural en la movilidad. La reducción de emisiones, el menor consumo de combustible y el desarrollo de tecnologías más eficientes forman parte de una transformación que ya empieza a verse en las calles de Rosario.






