Clausuraron Peñón del Águila Funes
Clausuran la famosa cervecería por romper los protocolos de cuarentena, sobrepasar el horario de apertura, exceso de personal y de público consumiendo…

Clausuraron Peñón del Águila Funes
Clausuran la famosa cervecería por romper los protocolos de cuarentena, sobrepasar el horario de apertura, exceso de personal y de público consumiendo en el lugar.
La municipalidad de Funes clausuró la famosa cervecería Peñón del Águila por no cumplir con los protocolos establecidos por la provincia.
Alrededor de la 1:30 de la madrugada las autoridades clausuraron el bar por no cumplir con el horario de cierre dispuesto por la provincia, que es a las 23hs por tener trabajando más empleados de lo que permite el protocolo, y exceso de gente sin respetar las distancias.
Todo el personal fue trasladado al dispensario Houssay para tomarles la fiebre y luego quedaron demorados en la comisaría 23 de la ciudad de #Funes.
El marco de las restricciones por la pandemia
La clausura se produjo en pleno período de aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional en marzo de 2020, que en la provincia de Santa Fe implicó horarios acotados para la actividad comercial y gastronómica, límites de aforo y la obligación de respetar el distanciamiento entre las personas. En ese contexto, los municipios quedaron a cargo de controlar el cumplimiento de los protocolos en bares y restaurantes.
Qué controlan los operativos
Según se desprende de la información oficial, los controles apuntaban a verificar el horario de cierre, la cantidad de empleados y de clientes en el local y el respeto de las distancias mínimas. En casos de incumplimiento, además de la clausura del establecimiento, podían disponerse traslados del personal para controles sanitarios, tal como ocurrió en esta ocasión. Las medidas buscaban evitar la propagación del virus en espacios cerrados, considerados entonces de mayor riesgo de contagio.
Las sanciones previstas
El incumplimiento de los protocolos sanitarios durante la cuarentena podía derivar en clausuras temporales, actas de infracción y otras sanciones administrativas, según la normativa provincial y municipal vigente en ese momento. Estos procedimientos buscaban desalentar las aglomeraciones en locales gastronómicos, especialmente en horario nocturno.






