Santa Fe regula la seguridad privada: menos falsas alarmas

La Legislatura aprobó una ley de seguridad privada para ordenar agencias y alarmas que operaban con norma de 1991. El objetivo central: bajar falsas alarmas que hoy consumen más del 30% de la operatividad policial y saturan el 911.
La ley seguridad privada Santa Fe incorpora un marco moderno para vigilancia, custodia y seguridad privadas, reemplazando una regulación de 1991 sin rango de ley. Con 70 artículos, fija estándares para empresas, personal y servicios —incluido el uso de armas— y ordena la seguridad física y electrónica.
Uno de los ejes es el uso racional del recurso policial ante alarmas automáticas. En Rosario, los llamados por alarmas absorben más del 30% de la operatividad en calle y, en lo que va del año, se registraron más de 150.000 llamados con apenas 350 incidencias reales. Reducir ese desvío permitirá priorizar patrullajes y mejorar la respuesta del 911.
La norma crea un registro obligatorio de prestadores: define tipos de servicio, requisitos para titulares y empleados, y protocolos de monitoreo. Busca competencia leal, con sanciones a no registrados y beneficios para quienes cumplen estándares —incluidos sistemas como drones o tótems.
El Ministerio de Justicia y Seguridad destacó que la seguridad privada será un complemento del plan provincial, con trazabilidad, medición de incidencias y criterios técnicos para que los móviles policiales no respondan a eventos sin novedad. La meta: optimizar recursos y proteger al ciudadano con reglas claras para todo el sector.






