Central vende las luminarias históricas del Gigante: $100.000

Rosario Central puso a la venta las luminarias históricas del Gigante de Arroyito tras el salto a LED. Hinchas madrugaron para llevarse un recuerdo con ADN canalla. A metros, avanzan las obras para la tercera bandeja sobre la platea del río.
La venta de luminarias del Gigante despertó pura emoción canalla: este miércoles, desde temprano, hinchas de Rosario Central se arrimaron a la tienda del estadio para comprar los emblemáticos “lamparones” que acompañaron medio siglo de noches doradas y ahora cedieron lugar a la nueva iluminación LED. El valor por unidad es de $100.000 y el tope, dos por persona. No es solo un objeto: es un pedazo de tablón en forma de luz.
El anuncio se conoció el martes por la tarde y al amanecer ya había fila en el acceso a la tienda del Gigante de Arroyito (barrio Arroyito, Rosario). Hubo logística artesanal y sonrisas: algunos cargaron las luminarias —grandes y pesadas— en motos y autos, acolchonadas con camperas, como se cuida a lo que se quiere.
A pocos metros, la obra no frena: en la base de la platea del río ya se demolió la pileta olímpica para montar las columnas de la tercera bandeja. El recambio a tecnología LED alinea al Gigante con estándares de TV y competencias internacionales, mejora consumo y uniformidad, y abre una nueva etapa de espectáculo nocturno. Las luminarias que hoy se ofrecen fueron testigo de clásicos, vueltas y hasta de partidos del Mundial 1978. Para la ciudad, es memoria viva; para el club, también financiación y sentido de pertenencia.
Central viene de encadenar mejoras en infraestructura y servicios del estadio, con foco en iluminación, accesos y plateas. La tercera bandeja sobre la platea del río es la obra más ambiciosa en curso.
Desde el club no se difundió el stock total, un calendario de tandas ni si habrá prioridad para socios o modalidad de venta online. También resta un parte técnico con plazos y etapas de la nueva tribuna para dimensionar capacidad, circulaciones y seguridad.
Luz que no se apaga: Central transforma historia en futuro. La pregunta queda picando en cada casa canalla: ¿la colgás en el quincho, en el comedor o sobre el alta de recuerdos?






