ROS ajusta el balizamiento y avanza hacia Categoría III

El Aeropuerto Internacional de Rosario realiza esta semana trabajos finales en el sistema de balizamiento, paso clave para gestionar la Categoría III. Las tareas se harán en ventanas sin vuelos regulares y con cierres temporales de pista informados por NOTAM.

El balizamiento Aeropuerto Rosario entra en su etapa de ajustes finales para la modernización del sistema y el posterior trámite de Categoría III. Según informaron desde el ROS, las intervenciones se realizarán entre el martes 13 y el viernes 16 de enero, en ventanas horarias sin programación comercial, por lo que la operatoria de vuelos regulares se mantiene sin cambios.

El ROS programó trabajos sobre el sistema de balizamiento —parte del paquete de obras que incluyó la remodelación integral de la pista y de ambas cabeceras— con el objetivo de completar la adaptación técnica que exige la Categoría III. Ese estándar habilita operaciones seguras con visibilidad muy reducida (niebla o bancos bajos), optimizando despegues y aterrizajes.

La pista permanecerá temporalmente fuera de servicio para despegues y aterrizajes, con excepción de helicópteros, en los siguientes horarios expresados en hora local (LT):

  • Martes 13/01: 15:25–18:45 y 20:30–23:45
  • Miércoles 14/01: 14:20–17:15 y 18:35–21:05
  • Jueves 15/01: 13:40–16:55 y 20:30–23:45
  • Viernes 16/01: 09:15–13:10, 14:30–18:25 y 21:15–23:45

Nota: los avisos se difunden vía NOTAM en UTC; para interpretarlos en Argentina se restan tres horas respecto del horario consignado en UTC.

Desde el directorio de la terminal señalaron que “estamos ingresando en la etapa final de trabajos complementarios vinculados a la modernización del sistema de balizamiento, que incluyen algunos ajustes menores para completar la obra”. Añadieron que “la operatoria comercial está garantizada” ya que se trabaja en “ventanas temporales sin frecuencias comerciales”.

La Categoría III (CAT III) es un estándar internacional que permite operar con mínimos meteorológicos más exigentes. Para Rosario supone menos desvíos por niebla y más previsibilidad, especialmente en temporada de fenómenos de baja visibilidad en la región. La obra de pista y cabeceras ya concluida dejó preparado el terreno para estos ajustes eléctricos, fotométricos y de control.

Resta que, una vez finalizados los trabajos, el aeropuerto gestione formalmente ante la autoridad aeronáutica la certificación CAT III, que incluye inspecciones y validaciones técnicas. También se informará cualquier modificación de franjas vía nuevos NOTAM. Si hay cambios en clima o programación, la prioridad será mantener la seguridad operacional sin afectar vuelos regulares.

Acerca del autor